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Cuba, poder y compasión: una mirada desde la Comunicación No Violenta

En los debates públicos sobre política internacional, solemos quedar atrapadas, como personas, en una lógica binaria: estar a favor o en contra de un gobierno, de una ideología o de una nación. Sin embargo, esta forma de pensar suele ocultar algo fundamental: detrás de cualquier conflicto político existen personas concretas con necesidades humanas universales.


Desde la perspectiva de las terapias narrativas [1], uno de los aprendizajes más importantes es separar a la persona del problema. Esto no significa ignorar las estructuras ni dejar de criticar las acciones (o las estrategias); significa comprender que criticar políticas no implica negar la humanidad de quienes viven dentro de ellas.


Entender el poder: ¿Imposición o colaboración?

Para analizar la situación actual, es útil entender qué es el poder. No es solo mando; es una capacidad relacional y estratégica de un actor para influir en la conducta, creencias o resultados de otras personas. Según las bases clásicas de la psicología social y la filosofía, el poder puede ser impositivo —basado en la voluntad frente a la resistencia—, estructural —normas que moldean a las personas— o atractivo, basado en la cultura y los valores (Foucault, 1988; French & Raven, 1959) [2,3].


En la Comunicación No Violenta (CNV) de Marshall Rosenberg [4] se distinguen dos formas principales de ejercerlo:

  1. El "Poder sobre": Es la lógica de la dominación y la defensa. Aparece cuando surge el miedo a perder recursos, estatus o identidad, activando respuestas de ataque o huida. Se expresa en sanciones, bloqueos y presiones que buscan la sumisión del otro.

  2. El "Poder con": Busca la cooperación y el reconocimiento mutuo de necesidades. No parte de la imposición, sino del diálogo, la empatía y la corresponsabilidad para encontrar soluciones que funcionen para todos, a partir de la visibilización de sentimientos y necesidades.


La crisis en Cuba: Más allá de las cifras

Cuando reflexionamos sobre la situación en Cuba, los datos nos obligan a salir del debate ideológico para entrar en la urgencia humanitaria. Entre 2021 y 2026, la isla ha experimentado una línea del tiempo crítica que la ONU ha calificado como un posible "colapso humanitario" (UN News, 2026) [5].


La realidad cotidiana está marcada por una inseguridad alimentaria creciente. Un dato alarmante es que, para inicios de 2026, el suministro de combustible cayó un 90% en comparación con los niveles de 2018, lo que ha paralizado el transporte de medicinas y la distribución de la canasta básica (CEPAL, 2023 [6]; UN News, 2026). Ante este escenario, la pregunta desde la CNV es: ¿qué políticas refuerzan el "poder sobre" y cuáles podrían abrir espacios para un "poder con" que alivie el sufrimiento humano? Desde las Terapias Narrativas, diríamos, independientemente de que estemos de acuerdo con regímenes o no, el régimen es una estrategia (problemática o no, depende del cristal con que se mire), y el problema es el problema (la estrategia o el régimen) y las personas (que viven en este régimen) son las personas.



La Dignidad como base irrenunciable

Un punto ciego en muchos análisis políticos es la dignidad. Según Donna Hicks (2011) [7], la dignidad es un derecho de nacimiento que debe ser protegido. Según Nussbaum [8], la dignidad humana es la capacidad intrínseca de cada persona para florecer y desarrollar una vida plena, autónoma y con sentido. Para que un proceso de paz o mediación funcione, se deben garantizar elementos como la seguridad, la inclusión, el reconocimiento y la independencia; poner atención más en los sentimientos y necesidades de las personas, más que en las estrategias.


Cuando los conflictos se vuelven puramente ideológicos, las personas dejan de verse como seres humanos y se convierten en símbolos. Es entonces cuando aparece la deshumanización y se vulnera la dignidad. Separar el problema de las personas permite debatir legítimamente sobre las políticas de un gobierno o las estrategias geopolíticas de una potencia, sin despojar de su valor intrínseco a los ciudadanos que viven bajo esas realidades.


La compasión como inteligencia política

La filósofa Martha Nussbaum propone que la compasión no es un sentimiento pasivo de lástima, sino una herramienta de juicio ético. Implica reconocer que el sufrimiento ajeno es serio, que no es enteramente culpa de quien lo padece y que es algo que también podría ocurrirnos a nosotros (Nussbaum, 2003).


Desde esta mirada, la solidaridad no es una postura partidista, sino una respuesta ética. Las instituciones educativas tienen un papel crucial en promover esta "pedagogía de la empatía" (los principios metodológicos flexibles para modelar la empatía en las personas), invitando a reflexionar sobre cómo los conflictos internacionales afectan la mesa (la cuestión alimentaria, vaya) y la salud de las personas reales.


Conclusión

Hablar de Cuba exige reconocer la complejidad de su historia y su economía. Pero, sobre todo, exige no olvidar lo esencial: "ningún dolor es pequeño" y el deseo de aliviar el dolor ajeno es la base de la verdadera política. La política entendida como un proceso multidimensional mediante el cual los grupos humanos toman decisiones colectivas, gestionan sus conflictos de interés y establecen normas de convivencia. Este proceso se manifiesta tanto en el ámbito institucional (el Estado y sus leyes) como en el social, a través de las relaciones de poder cotidianas [9, 10, 11].


Como sugiere la adaptación del poema de Niemöller realizada por Alejandro García Villalón "Virulo" [vela aquí], el silencio ante el sufrimiento ajeno termina por alcanzarnos a todos. Quizá el desafío de nuestro tiempo sea aprender a ejercer menos "poder sobre" y más "poder con", recordando que detrás de cada frontera lo que encontramos son seres humanos buscando vivir con dignidad.


Referencias Bibliográficas

[1] White, Michael (2015). Práctica narrativa: La conversación continua.

[2] Foucault, M. (1988). Historia de la sexualidad: Vol. 1. La voluntad de saber. Siglo XXI Editores. (Original publicado en 1976).

[3] French, J. R. P., & Raven, B. (1959). The bases of social power. University of Michigan.

[4] Rosenberg, M. B. (2006). Comunicación No Violenta: Un lenguaje de vida.

[5] UN News. (2026, 5 de febrero). Cuba: UN warns of possible humanitarian 'collapse'. United Nations.

[6] CEPAL. (2023). Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2023. Comisión Económica para América Latina y el Caribe.

[7] Hicks, D. (2011). Dignity: Its Essential Role in Resolving Conflict. Yale University Press.

[8] Nussbaum, Martha. (2012). Las fronteras de la justicia. Consideraciones sobre la exclusión. Ediciones Paidós.

[9] Bobbio, N. (1995). Estado, gobierno y sociedad: Por una teoría general de la política. Fondo de Cultura Económica.

[10] Mouffe, C. (2007). En torno a lo político. Fondo de Cultura Económica.

[11] Sartori, G. (2002). La política: Lógica y método en las ciencias sociales. Fondo de Cultura Económica.


Sobre el autor


Mauricio Durán Serrano es el fundador de Accompañarte , donde ha consolidado una metodología innovadora que integra el arte como pieza clave para la transformación personal y el acompañamiento psicoterapéutico y socioeducativo.


Su trayectoria es una combinación única de disciplinas: es Doctor en Educación con especialidad en Pedagogía Social por la Universitat Autònoma de Barcelona y Máster en Counseling y Terapia Gestalt. Además, cuenta con una sólida base con una Licenciatura en Psicología, Licenciado en Educación Musical , Maestro en Etnomusicología y especialista en la práctica del Clown socioeducativo.


Reconocido por su compromiso con la dignidad humana y la justicia social, Mauricio participa activamente en redes internacionales como la Human Development and Capability Association y la Red Mexicana de Investigadores de la Investigación Educativa. Asimismo, es miembro de la Red Mexicana de Pedagogía Social y forma parte del Comité de Paz en su institución laboral, impulsando la Estrategia Nacional de Cultura de Paz.


Actualmente, desarrolla su estancia posdoctoral en la UNAM, bajo la asesoría del Dr. Gonzalo Camacho Díaz, centrando su labor en el fortalecimiento del tejido social a través de la educación y las artes. Estancia posdoctoral realizada gracias al Programa de Becas Posdoctorales en la Universidad Nacional Autónoma de México, en la Facultad de Música, dentro del Posgrado en el área de Educación.


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